viernes, mayo 26, 2017

EL USO DE LOS AUTOBUSES NOCTURNOS SE REDUCE EN DOS AÑOS

HdA publica hoy que la huelga del año pasado provocó que muchos zaragozanos dejaran de lado el autobús y fueran a sus destinos a pie, en bicicleta o en coche. Según los datos facilitados por el Ayuntamiento de Zaragoza, un año después, los usuarios han recuperado la confianza perdida y ya utilizan el autobús con la misma normalidad que durante le primer trimestre de 2015. Sin embargo, no todo es como era, los buses nocturnos, también denominados búho, llevan en la actualidad a unos 6.000 usuarios menos que durante el primer trimestre de 2015.

Las siete líneas nocturnas acumularon en este periodo de 2015 un total de 45.678 viajeros, mientras que en 2017 ha descendido hasta los 39.791, es decir, un 13% menos. Bien es cierto que en 2016 esta cifra fue ligeramente más baja y que se ha conseguido remontar un poco el efecto de la huelga de autobuses, pero en definitiva estas cifras demuestran que existe una tendencia a la baja en el paso de estos dos últimos años.

Entre las líneas afectadas se encuentran varias diferencias, pero todas ellas registran pérdidas en comparación con 2015 y algunas hasta con los datos de 2016. El N7 es el que ha perdido un mayor volumen de usuarios con el paso de los años. En concreto, de 2015 a 2017 se ha registrado un 20% menos de viajeros. Esta línea va desde la plaza Aragón hasta Peñaflor y vuelve. Durante su trayecto pasa por paseo Pamplona, Conde Aranda, paseo Echegaray y Caballero, Salvador Allende y ya emprende el camino por la carretera. La vuelta la hace por Montañana, Santa Isabel, la avenida de Cataluña, plaza Mozart, don Jaime y paseo de la Independencia. Quizas también ocurra que la población en Montañana y Peñaflor ha podido reducirse. No es extraño ver carteles de "se vende" a lo largo de Montañana. ¿También ha sufrido la 28 una reducción similar?

Con más de un 17% de usuarios perdidos también se encuentran las líneas N4 y N2, lo que supone unos 1.500 viajeros menos en un trimestre. La primera parte de paseo de Pamplona y llega hasta Rosales de Canal, pasando por la zona Universidad, vía Ibérica y Valdespartera. Por su parte, la N2 hace el recorrido inverso: desde plaza Aragón hasta Parque Goya. En el trayecto recorre las zonas de La Jota, Cogullada, San Gregorio, Juslibol, Actur y La Almozara.

La menos afectada es la N1, que solo ha perdido un 6,73% de viajeros, es decir, casi 400 al trimestre. De hecho, es una de las pocas que ha conseguido recuperar casi el 100% de los usuarios que abandonaron el autobús a raíz de la huelga. Esta línea va de la plaza Aragón hasta Santa Isabel, recorriendo bastantes calles del barrio de La Jota. A pesar de todo, el búho bus que siempre ha tenido más aceptación y que continúa siendo el más utilizado es el N3, que recorre parte de los barrios de Delicias, Valdefierro y Miralbueno. La N3 aglutina a casi 13.000 viajeros, un tercio del cómputo global.

Estos autobuses funcionan desde la 1.00 hasta las 6.00 los sábados y festivos. Cada uno de ellos tiene un frecuencia diferente, lo que en cierto modo, también marca el número de usuarios que los utilizan. El N2, N3 y N4 pasan cada 30 minutos, el N1 y el N5, cada 45 y los N7 y N6 son los que tienen una frecuencia más amplia: 45 minutos de espera entre uno y otro.

Fuentes municipales explican que en estos momentos se está haciendo una revisión del plan de movilidad urbana, “con el objetivo de analizar todas las líneas de autobuses y adecuarlas a la demanda actual”. Por ello, no sería de extrañar que en este análisis se pudiera hablar de las líneas nocturnas y, quizás, estudiar alguna mejora al respecto, tanto para poder atender a un mayor número de personas como para mejorar la organización. O incluso... modificar recorridos para hacerlos más atractivos, evitando los grandes rodeos.

En este primer trimestre del año, los autobuses urbanos de Zaragoza han registrado un total de 22,7 millones de viajes. Estas cifras son similares a las de 2015 por lo que se evidencia la recuperación de los usuarios perdidos durante la huelga. De todos estos viajes, los usuarios pagan el 75,25%. Por su parte, el 11,81% son transbordos, tanto entre autobuses como de personas que cogen el autobús después de haber bajado del tranvía.

El 12,92% restante se refiere a personas que suben de manera gratuita en este medio de transporte. En este grupo se encuentran los propios conductores, su familia y los pensionistas. Estos últimos deben de cumplir los siguientes requisitos: tener más de 60 años y tener unos ingresos inferiores a 1,5 veces el Salario Mínimo Interprofesional (SMI). En el caso de que sea una pareja, los ingresos conjuntos no deben superar tres veces el SMI y se entrega una tarjeta a cada uno de los miembros. También pueden solicitarla los menores de 60 años que tengan una invalidez absoluta. Los requisitos son los mismos, excepto que en caso de vivir en pareja solo tendrán esta tarjeta las personas con invalidez absoluta
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Toda esta información, siempre es bienvenida, pero ciertamente no sirve de nada si no hay una justificación de las cifras y así, poder tomar medidas correctoras. La estadística tiene que ser algo más que una mera recopilación de datos. Tiene que servirnos para algo. 

Y la logica hace preguntarse... ¿Porqué esta reducción?

1 comentario:

Conry43 dijo...

Lo que es una vergüenza es que Valdefierro desde las 23:30 horas hasta la 1, estamos incomunicados, sin embargo la 21 de Oliver y el 33 funcionan hasta la 1 o mas...
El N3 debería comenzar a las 23:30 horas a funcionar y dar servicio a Valdefierro.