martes, diciembre 15, 2020

LA LINEA DE REFUERTO TR DEJARÁ DE FUNCIONAR DE FORMA REGULAR A PARTIR DE ENERO POR FALTA DE USO

HdA publica hoy que no ha pasado ni un mes desde que se estrenó pero ya se puede decir que no ha tenido éxito. Los autobuses de refuerzo al tranvía se han convertido en lo más parecido a vehículos fantasma. Circulan en paralelo a las vías en las horas punta y podrían haber sido utilizados para evitar masificaciones, pero no ha sido así. Apenas han registrado 287 usuarios en los 12 días que lleva funcionando –no está disponible en fines de semana ni festivos–, con una media que ni siquiera alcanza los 24 trayectos por jornada. Por eso, en enero llegará a su fin.

Para el Ayuntamiento, no obstante, era de esperar este resultado, por lo que cuando el día 31 de termine el periodo de prueba el servicio se retirará. «Estamos viendo, como era muy previsible, que realmente no va a ser útil para la mayoría de los ciudadanos», reconoció ayer la concejal de Movilidad, Natalia Chueca. Según explicó, se puso en marcha el 24 de noviembre para dar respuesta a «una necesidad muy puntual», ya que se había observado que en determinados horarios los convoyes llegaban a superar el aforo máximo por siete personas.

En concreto, estos autobuses, que hacen sus paradas en los postes ‘TR’, circulan durante cuatro horas diarias desde Gran Vía hasta la rotonda de Toulouse. El 3 de diciembre fue el día que más pasajeros transportaron, con un total de 31, mientras que el primer día fue el más bajo, con tan solo 11 viajeros. Unas cifras que no son suficientes para evitar que se produzcan posibles aglomeraciones.

Ayer, los usuarios del transporte público se dividían entre quienes aún desconocían la posibilidad de utilizar esta opción y quienes la descartaban por no ajustarse a sus necesidades al viajar a barrios como el Actur o Valdespartera. Ayer, en Gran Vía, frente al poste vacío del bus fantasma, más de una veintena de personas esperaban a última hora de la mañana la llegada de los convoyes
.

Está bien aportar soluciones para evitar aglomeraciones pero ha quedado patente que el usuario del tranvía no quiere usar, en ese mismo corredor, el autobús, por una sencilla razón. Es mucho más lento. Espero que esto haga cambiar de opinión al ejecutivo actual sobre la línea 2 de tranvía. Eso sí, habría que evitar meter en el proyecto, la renovación integral de Constitución... que sería lo más costoso del proyecto, como lo fue la de Gran Vía en la línea 1 y es el arma arrojadiza para los detractores del proyecto. Su elevado coste.

Habría que explorar de nuevo, el trayecto por el Coso a Plaza San Miguel, más recto y rápido para los pasajeros que no se desplacen al centro, sino que lo crucen.

No hay comentarios: